Para qué sirve
La regla de tres resuelve una proporción cuando conoces tres de sus cuatro términos y te falta el último. Es, con diferencia, el cálculo que más se usa fuera de clase: escalar los ingredientes de una receta, calcular lo que cuestan siete kilos si sabes lo que cuestan tres, pasar de euros a dólares o repartir un gasto entre más gente.
Aquí tienes los dos casos. En la proporción directa las dos magnitudes crecen a la vez —más kilos, más dinero—, y en la inversa una sube cuando la otra baja —más obreros, menos días—. Elegir mal entre una y otra es el fallo más habitual con diferencia, así que la herramienta separa los dos modos y te muestra la operación completa para que puedas comprobar si el planteamiento tiene sentido.
Lo que la regla de tres no puede hacer es inventar una proporcionalidad que no existe. Solo funciona si al duplicar una magnitud la otra se duplica exactamente (o se reduce exactamente a la mitad, en la inversa). En cuanto aparece una cuota fija, un tramo o un umbral —una tarifa con bajada de bandera, el IRPF, un descuento por volumen— el resultado deja de ser válido por muy bien hecha que esté la cuenta.
Cómo se calcula
El planteamiento es siempre el mismo: «si A equivale a B, entonces C equivale a X». Lo único que cambia entre los dos modos es qué se mantiene constante cuando pasas del primer par al segundo.
En la proporción directa lo que se conserva es la razón entre las dos magnitudes: A/B = C/X. Si tres kilos cuestan 4,20 €, el precio por kilo es el mismo para siete. Despejar la incógnita de esa igualdad —lo que en el colegio se llamaba multiplicar en cruz— da X = (B × C) / A.
En la proporción inversa lo que se conserva es el producto: A × B = C × X. Cuatro obreros durante quince días son sesenta jornadas de trabajo, y esas sesenta jornadas siguen siendo las mismas repártanse como se repartan. Al despejar queda X = (A × B) / C. Fíjate en que el divisor cambia de sitio: en la directa se divide entre A y en la inversa entre C, y por eso ese valor no puede ser cero en ninguno de los dos casos.
Directa: A / B = C / X → X = (B × C) / A- A
- primer valor conocido de la magnitud de referencia
- B
- lo que le corresponde a A
- C
- nuevo valor de la primera magnitud
- X
- la incógnita: lo que le corresponde a C
A no puede valer 0: sin un valor de partida no hay ninguna razón que trasladar.
Inversa: A × B = C × X → X = (A × B) / CAquí el que no puede valer 0 es C, porque es el nuevo divisor. El producto A × B es la cantidad total que se reparte: jornadas de trabajo, kilómetros del trayecto, litros del depósito.
k = B / A (directa) · k = A × B (inversa)La constante de proporcionalidad es el atajo cuando repites el mismo cálculo varias veces: en la directa X = k × C y en la inversa X = k / C, sin volver a plantear nada. En la directa es el precio por unidad, el tipo de cambio o la escala; en la inversa, el total que se reparte.
Ejemplo resuelto
Si 3 kg de naranjas cuestan 4,20 €, ¿cuánto cuestan 7 kg?
- A — cantidad conocida
- 3 kg
- B — su precio
- 4,20 €
- C — cantidad nueva
- 7 kg
- La proporción es directa: más kilos, más dinero. Como 7 es mayor que 3, el resultado tiene que salir mayor que 4,20 €.
- Se multiplica el valor conocido de la segunda magnitud por el nuevo de la primera: 4,20 × 7 = 29,40.
- Se divide entre el primero: 29,40 / 3 = 9,80.
- Comprobación por el precio unitario: 4,20 / 3 = 1,40 €/kg, y 1,40 × 7 = 9,80 €. Sale lo mismo.
- Comprobación por productos cruzados: 3 × 9,80 = 29,40 y 4,20 × 7 = 29,40. La igualdad se cumple.
7 kg cuestan 9,80 €. X = (4,20 × 7) / 3 = 9,80.
Cómo distinguir una proporción directa de una inversa
La prueba rápida lleva cinco segundos: duplica mentalmente el primer dato y pregúntate qué le pasa al segundo. Si también se duplica, es directa. Si se queda en la mitad, es inversa. Si no ocurre ninguna de las dos cosas, la regla de tres no es la herramienta.
Un segundo control, útil cuando ya tienes el número: mira si el resultado va en la dirección que esperabas. Si has puesto un C mayor que A y en una proporción directa te sale una X menor que B, has cambiado dos valores de sitio.
| Situación | Tipo | Por qué |
|---|---|---|
| Kilos de fruta y lo que pagas | Directa | El doble de kilos, el doble de precio |
| Raciones de una receta e ingredientes | Directa | De 4 a 6 comensales, todo × 1,5 |
| Euros y dólares a un tipo de cambio dado | Directa | El cambio actúa como precio por unidad |
| Metros de un plano y metros reales | Directa | La escala es la constante |
| Obreros y días que tarda una obra | Inversa | El doble de gente, la mitad de tiempo |
| Velocidad y duración de un trayecto | Inversa | La distancia recorrida no cambia |
| Grifos abiertos y tiempo en llenar un depósito | Inversa | El volumen a llenar es fijo |
| Comensales y ración que toca a cada uno | Inversa | La comida disponible es la misma |
El error habitual: aplicarla donde no hay proporcionalidad
Una regla de tres solo es correcta si la relación entre las dos magnitudes es lineal y pasa por el cero: cero de una tiene que significar cero de la otra. Con una cuota fija de por medio deja de cumplirse. Un taxi con 3,50 € de bajada de bandera y 1 € por kilómetro cobra 13,50 € por 10 km, pero por 20 km cobra 23,50 €, no 27. La parte fija no se duplica.
Los casos que más engañan son los que crecen, pero no en la misma proporción. La superficie de una pizza de 40 cm de diámetro no es el doble que la de una de 20 cm, sino cuatro veces mayor, porque el área depende del cuadrado del diámetro. Un pollo del doble de peso no tarda el doble en el horno. Y ganar el doble no supone pagar el doble de IRPF, porque la tarifa va por tramos.
También falla cuando la magnitud simplemente no se puede repartir. Nueve mujeres no tienen un bebé en un mes, y diez programadores no escriben en tres días lo que tres escriben en diez: a partir de cierto punto la coordinación pesa más que las manos disponibles. La regla de tres inversa es un modelo ideal que supone que todo el mundo rinde igual y no se estorba.
Ante la duda, la comprobación es sencilla: si tienes un tercer dato conocido, calcula la constante con dos pares distintos. Si no sale la misma, la relación no es proporcional y el resultado de la regla de tres, tampoco.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si tengo que usar la directa o la inversa?
Pregúntate si al aumentar la primera magnitud la segunda aumenta o disminuye. Más kilos cuestan más dinero: directa. Más obreros tardan menos días: inversa. Si dudas, prueba con un caso extremo: con cien obreros la obra tiene que durar poquísimo, así que es inversa.
¿Por qué me da error cuando escribo un 0?
Porque ese valor es el divisor y no se puede dividir entre cero. En la directa el divisor es A y en la inversa es C. Los demás campos sí admiten el cero: si 3 kg cuestan 0 €, 7 kg cuestan 0 €, y eso la calculadora lo resuelve sin problema.
¿Puedo usar decimales o números negativos?
Sí, ambos. Los decimales se escriben con coma o con punto, como prefieras. Los negativos tienen sentido en pocos contextos —variaciones de temperatura, saldos, pérdidas—, pero si te aparece un negativo donde esperabas un valor positivo, revisa el planteamiento antes que el número.
¿Qué diferencia hay entre esto y calcular un porcentaje?
Un porcentaje es una regla de tres directa en la que uno de los términos es 100. Para el 15 % de 240: si 100 equivale a 15, entonces 240 equivale a (15 × 240) / 100 = 36. Puedes hacerlo aquí perfectamente, aunque para trabajar con porcentajes seguidos resulta más cómoda una calculadora específica.
¿Y si intervienen tres magnitudes a la vez?
Eso es una regla de tres compuesta y se resuelve encadenando dos simples, cambiando un factor cada vez. Si 6 obreros levantan 120 m de muro en 4 días y quieres saber cuánto tardan 10 obreros en levantar 300 m: primero pasas de 120 a 300 m con los mismos 6 obreros (directa: 4 × 300 / 120 = 10 días) y después pasas de 6 a 10 obreros (inversa: 10 × 6 / 10 = 6 días).
¿Sirve para cambiar de moneda o convertir unidades?
Sí, es exactamente una proporción directa con el tipo de cambio o el factor de conversión como constante. Si 1 € son 1,08 $, entonces 250 € son (1,08 × 250) / 1 = 270 $. Ojo si el banco cobra una comisión fija: esa parte no es proporcional y hay que sumarla aparte, no meterla en la regla de tres.
El resultado me sale con muchos decimales, ¿redondeo?
Redondea siempre al final, nunca en un paso intermedio. La calculadora muestra hasta seis decimales y trabaja internamente con toda la precisión disponible; si vas redondeando por el camino, en cálculos encadenados el error se acumula. Cuando el resultado sea un número de cosas indivisibles —cajas, autobuses, personas— piensa además si toca redondear hacia arriba: para 7,2 autobuses hacen falta 8.
Toda la información de esta página se refiere a: Calculadora de regla de tres.