Para qué sirve
Un descuento es una reducción sobre un precio de partida, y la aritmética es trivial mientras haya un solo porcentaje. El problema empieza cuando hay dos, que es precisamente el escenario que más se anuncia: «30 % de rebaja y un 10 % adicional en caja».
Esos dos descuentos no suman un 40 %. El segundo se calcula sobre lo que queda después del primero, así que el descuento real es del 37 %. La diferencia parece pequeña en porcentaje y deja de serlo en euros cuando el artículo es caro.
Esta herramienta resuelve las tres preguntas que aparecen delante de una etiqueta: cuánto vas a pagar, qué descuento te han hecho en realidad comparando dos precios, y de qué precio partía una rebaja que solo enseña el resultado.
Cómo se calcula
Aplicar un descuento es multiplicar por el complemento del porcentaje: un 25 % de rebaja deja el 75 % del precio, o sea multiplicar por 0,75.
Con descuentos sucesivos, los factores se multiplican entre sí en lugar de sumarse los porcentajes. Un 20 % seguido de un 10 % es 0,8 × 0,9 = 0,72, es decir, un 28 % de descuento efectivo y no un 30 %.
Para deducir qué descuento se ha aplicado entre dos precios se divide lo ahorrado entre el precio original. Y para recuperar el precio de partida se hace la operación inversa: dividir el precio rebajado entre el complemento del porcentaje.
Precio final = Precio × (1 − descuento)- descuento
- el porcentaje en tanto por uno: 25 % → 0,25
Un solo descuento.
Precio final = Precio × (1 − d₁) × (1 − d₂)Descuentos encadenados: los factores se multiplican. Sumar los porcentajes da siempre un resultado exagerado.
Descuento efectivo = 1 − (1 − d₁) × (1 − d₂)El descuento único equivalente a la cadena.
Precio original = Precio final / (1 − descuento)Para reconstruir el precio de partida.
Ejemplo resuelto
Una chaqueta de 100 € con 20 % y otro 10 % en caja
- Precio original
- 100 €
- Primer descuento
- 20 %
- Descuento adicional
- 10 %
- Primer descuento: 100 × 0,20 = 20 € menos. Quedan 80 €.
- El segundo se aplica sobre esos 80 €, no sobre los 100: 80 × 0,10 = 8 € menos.
- Precio final: 80 − 8 = 72 €.
- El ahorro total es de 28 €, es decir, un 28 % de descuento real. El cartel sugería un 30 %.
Precio final 72 €. Descuento efectivo del 28 %, no del 30 %.
Por qué dos descuentos nunca suman
Cada porcentaje se calcula sobre una base distinta. El primero se aplica al precio completo y el segundo a un precio ya reducido, que es menor, así que el mismo porcentaje representa menos dinero.
El efecto crece con los porcentajes. Dos descuentos del 50 % no dejan el producto gratis: dejan un 25 % del precio original.
| Descuentos anunciados | Suma aparente | Descuento real |
|---|---|---|
| 10 % + 10 % | 20 % | 19 % |
| 20 % + 10 % | 30 % | 28 % |
| 30 % + 20 % | 50 % | 44 % |
| 50 % + 50 % | 100 % | 75 % |
| 70 % + 20 % | 90 % | 76 % |
El orden de los descuentos no importa
Aplicar primero el 20 % y luego el 10 % da exactamente el mismo resultado que al revés, porque la multiplicación es conmutativa. Lo que sí cambia el resultado es si uno de los dos se aplica sobre el precio original en lugar de sobre el rebajado, cosa que algunos comercios especifican en la letra pequeña.
El precio tachado tiene que ser real: la regla de los 30 días
Desde el 28 de mayo de 2022, cuando una tienda anuncia una rebaja en España está obligada a indicar el precio anterior, y ese precio anterior no puede ser el que a ella le convenga: el artículo 20 de la Ley 7/1996 lo define como el más bajo que haya aplicado a ese mismo producto en los treinta días previos.
La norma existe porque el truco es viejo: subir el precio unos días antes de las rebajas para que el descuento parezca mayor. Con la regla en la mano, ese aumento de última hora no cuenta, porque el precio de referencia sigue siendo el más bajo del mes anterior. La redacción actual la introdujo el Real Decreto-ley 24/2021, que traspuso la directiva europea conocida como Ómnibus.
Hay una excepción, y es razonable: no se tiene en cuenta el precio que se hubiera aplicado para evitar el desperdicio alimentario en productos con la fecha de caducidad o de consumo preferente próxima. Rebajar un yogur el día antes de que caduque no obliga a la tienda a tomar ese precio como referencia durante el mes siguiente.
Como comprador, esto te da algo concreto que mirar: si el precio tachado no coincide con lo que costaba hace tres semanas, el descuento anunciado no es el que dice la etiqueta. Y como el cálculo real es el que hace esta página —lo que te ahorras entre el precio de partida—, comprobarlo es una división.
Preguntas frecuentes
¿Un 20 % y un 10 % más no son un 30 %?
No: son un 28 %. El segundo descuento se calcula sobre el precio que queda tras el primero, que ya es menor. Sobre 100 €, el 20 % son 20 € y el 10 % siguiente se aplica a 80 €, así que son 8 € y no 10. El ahorro total es de 28 € sobre 100.
¿Cómo sé qué descuento me han hecho en realidad?
Divide lo que te ahorras entre el precio original y multiplica por cien. Si algo costaba 250 € y lo pagas a 175 €, te ahorras 75 €, y 75 dividido entre 250 es 0,30: un 30 % de descuento. Fíjate en que el divisor es el precio de partida, no el que pagas.
¿Puedo saber el precio original si solo veo el rebajado?
Sí, siempre que conozcas el porcentaje aplicado. Se divide el precio rebajado entre el complemento del descuento: 72 € con un 28 % aplicado salen de 72 / 0,72 = 100 €. Con un descuento del 100 % la operación no tiene solución, porque cualquier precio original habría dado cero.
¿El descuento se calcula antes o después del IVA?
En el precio de venta al público que ves en una tienda, el IVA ya está incluido, así que el descuento se aplica sobre el total y el resultado también lleva IVA. En facturación entre empresas el descuento se aplica sobre la base imponible y el IVA se calcula después, sobre la base ya rebajada.
¿Puede una tienda subir el precio justo antes de rebajarlo?
Puede subirlo, pero no puede usar ese precio inflado como referencia. La ley española obliga desde mayo de 2022 a que el precio anterior anunciado sea el más bajo aplicado en los treinta días previos, así que el aumento de última hora no cuenta para calcular el descuento que se publicita.
¿Cómo compruebo si una rebaja es real?
Fíjate en lo que costaba el producto hace tres o cuatro semanas, no en el precio tachado. Si no coincide, el porcentaje anunciado está calculado sobre una referencia que no debería valer. Muchas tiendas y comparadores guardan el histórico de precios, que es la forma más rápida de verlo.
Fuentes
Toda la información de esta página se refiere a: Calculadora de descuento.